La participación de Irán en el Mundial 2026 sigue envuelta en incertidumbre. En las últimas horas, el ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, volvió a reclamar que los partidos del seleccionado no se disputen en territorio estadounidense y remarcó que todavía no recibieron una respuesta oficial de la FIFA.
Desde Teherán aseguran que la prioridad es contar con garantías de seguridad en medio del actual contexto geopolítico. La postura oficial es clara: Irán quiere seguir en el torneo, pero pretende jugar sus encuentros en México y no en Estados Unidos.

Del otro lado, la FIFA mantiene su posición. Gianni Infantino ya había dicho públicamente que no hay un “plan B” y que Irán debe jugar según el calendario previsto, con sus partidos de fase de grupos programados en ciudades de Estados Unidos.
Según el fixture vigente, Irán integra el Grupo G y tiene previstos sus partidos ante Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto, con sedes en Inglewood, California, y Seattle. Por eso, cualquier cambio implicaría una modificación sensible en la organización del torneo.
Mientras tanto, la definición sigue abierta. Irán mantiene el reclamo, la FIFA no dio una respuesta formal al nuevo pedido y el conflicto político entre ambos países sigue metiendo ruido en la previa de un Mundial que empieza el 11 de junio y se jugará entre Estados Unidos, México y Canadá.