Carrefour empezó a mover el tablero del retail argentino con una apuesta poco habitual para el país: supermercados abiertos las 24 horas. La experiencia ya funciona en San Juan, donde desde el 10 de abril una sucursal comenzó a operar de manera ininterrumpida como parte de una prueba piloto.
La iniciativa apunta a entender si existe demanda real fuera del horario comercial tradicional. Según la información publicada, el objetivo de la compañía es medir hábitos de consumo en horarios no convencionales y analizar si hay masa crítica suficiente para llevar el formato a más ciudades.
Durante la madrugada, el local mantiene personal en cajas, reposición y seguridad, con acceso a productos de almacén, limpieza, artículos para el hogar, frutas, verduras y comidas listas para consumir, como pizzas y empanadas. La principal restricción informada es que no se vende alcohol durante la noche, en cumplimiento de la normativa vigente.
El nuevo esquema puede resultar especialmente útil para trabajadores con horarios rotativos, como personal de salud, seguridad, logística y servicios, que muchas veces quedan fuera de los horarios tradicionales de compra. También responde a una tendencia más amplia: consumidores que buscan flexibilidad, menos congestión y soluciones rápidas en cualquier momento del día.

La prueba, sin embargo, también abrió la mirada gremial. El Sindicato de Empleados de Comercio de San Juan sigue de cerca la implementación para garantizar que la extensión horaria no implique precarización laboral y que se respeten adicionales nocturnos, francos compensatorios y convenios vigentes.
Más allá de la lectura política que hace la nota original, el dato fuerte es comercial: el retail argentino empieza a experimentar con formatos más flexibles, adaptados a ciudades que ya no se mueven únicamente de 9 a 21. Si la prueba funciona, Carrefour podría abrir la puerta a una nueva etapa para los supermercados en el país.