El mercado argentino tuvo una jornada financiera muy positiva el miércoles 8 de abril, con una fuerte baja del riesgo país y una mejora general de los activos locales. El indicador de JP Morgan llegó a marcar un mínimo intradiario de 551 puntos básicos, después de haber cerrado el día anterior en 610, lo que implicó una caída cercana al 10% en las primeras operaciones. Más tarde, con el correr de la rueda, el índice se acomodó en torno a la zona de 570 puntos, aunque igualmente quedó en uno de sus niveles más bajos de las últimas semanas.

La mejora estuvo acompañada por una suba de los bonos soberanos argentinos en Wall Street, que avanzaron entre 1,2% y 2,4%, y por un mejor clima para las acciones y ADR argentinos. Distintos reportes vincularon ese movimiento con un contexto internacional más favorable, impulsado por la tregua anunciada en Medio Oriente, que redujo la tensión global, hizo caer el precio del petróleo y despertó un mayor apetito por activos de riesgo y mercados emergentes.
En ese marco, la baja del riesgo país fue leída por el mercado como una señal de alivio financiero para la Argentina, en un escenario donde los inversores siguen de cerca la estabilidad macroeconómica, la evolución de los bonos y las chances de seguir recuperando acceso al crédito internacional. Aunque todavía el indicador permanece en niveles altos para estándares regionales, la caída de esta semana fue vista como una señal favorable para la deuda argentina y para el humor de los mercados.