Google anunció el 14 de abril la llegada de la Inteligencia Personal de Gemini a América Latina, una nueva función que busca convertir al asistente en una herramienta mucho más contextual y útil para la vida diaria. La propuesta permite que Gemini conecte, si el usuario así lo decide, datos de servicios como Gmail, Google Fotos, YouTube y el Buscador para responder con mayor precisión, cruzando información de correos, imágenes, texto y videos en una misma consulta. Según la compañía, la idea es que la IA deje de responder de forma genérica y empiece a entender mejor el contexto personal de cada usuario.
En paralelo, Google aseguró que la privacidad fue uno de los ejes centrales del lanzamiento. La conexión con apps viene desactivada por defecto, cada persona puede elegir qué servicios vincular o desconectar en cualquier momento, y la empresa sostiene que los datos se procesan dentro de su propio entorno. De todos modos, en su centro de privacidad también aclara que parte de la actividad puede usarse para proporcionar, desarrollar y mejorar sus servicios, y que un subconjunto de chats puede ser revisado por revisores humanos. Además, si el usuario desactiva “Conservar la actividad”, los chats futuros no se usan para entrenar los modelos de IA, aunque pueden retenerse durante 72 horas por razones operativas y de seguridad.