Beijing vuelve a mezclar deporte, tecnología y espectáculo en una escena que parece salida de una película de ciencia ficción. Este domingo se realizará una nueva edición de la media maratón de robots humanoides en la capital china, una competencia de 21 kilómetros en la que las máquinas compartirán el circuito con corredores humanos, aunque separados por vallas y sectores de seguridad. La largada está prevista para las 7:30 de la mañana en Kechuang 17th Street, junto al lago Tongming, y la llegada será en el Parque Nanhaizi.
La escala del evento también creció fuerte. Según Reuters, participarán más de 300 robots de más de 70 equipos, en una prueba que China usa como vitrina para mostrar sus avances en robótica e inteligencia artificial aplicada al mundo físico. Uno de los datos más llamativos es que cerca del 40% de los competidores podrá desplazarse de forma autónoma, una mejora importante frente a la edición anterior, en la que todos dependían de control remoto.
La carrera será, además, la segunda gran prueba pública de este tipo. El antecedente inmediato fue la edición de 2025, cuando el robot Tiangong Ultra se quedó con el primer puesto entre los humanoides tras completar los 21,0975 kilómetros en 2 horas y 40 minutos. Aquella competencia fue presentada como la primera media maratón del mundo para robots humanoides y sirvió para medir equilibrio, resistencia, navegación y autonomía en condiciones reales.
Más allá de lo pintoresco, el trasfondo es serio: China busca mostrar que sus robots ya no están pensados solo para laboratorios o ferias tecnológicas, sino también para ensayos en escenarios complejos del mundo real. La media maratón de Beijing aparece así como una demostración de fuerza tecnológica, pero también como un anticipo de una pregunta cada vez más presente: cuánto falta para que estos humanoides salgan de la exhibición y empiecen a convivir con las personas en tareas cotidianas. Esa proyección todavía tiene límites, según Reuters, pero el salto técnico ya está en marcha.